Mide cuánto te dura el hielo
Descargar en el App StoreMetes hielo, esperas unas horas y pesas el agua acumulada. ChillTest la convierte en un único valor en vatios por grado, que describe la nevera en sí y no el día en que hiciste la prueba.
Mientras el hielo se derrite, el interior se queda exactamente en 0 °C, y fundir un kilo de hielo exige 333,55 kJ, una constante física. Cada gramo de agua derretida equivale así a una cantidad conocida de calor que ha entrado.
Ningún termómetro que comprar, ningún sensor que emparejar, nada que dejar dentro. Un vaso medidor sirve igual de bien.
Cuánto duran 5 kg de hielo a 32 °C, cuánto hielo hace falta para dos noches, si la nevera cara aguanta de verdad el doble. Las aperturas de la tapa, el sol y lo llena que va entran en el cálculo.
Si el hielo se derritió del todo, si se usaron acumuladores de frío en lugar de hielo, o si fuera apenas hacía más calor que dentro, la medición no vale: no aparece ningún número, solo la explicación de qué corregir.
Guarda tantas neveras y bolsas isotérmicas como quieras, cada una con su historial, ordenadas de mejor a peor. Esa clasificación sale de tus condiciones, no de una ficha técnica.
Una nevera a temperatura ambiente gasta el primer hielo en enfriar sus propias paredes. En una de 8 kg eso supone unos 720 g de deshielo extra, frente a quizá 97 g de deshielo real en una hora: el resultado saldría desviado varias veces. Esa hora de preenfriado, tirando el agua, deja las paredes fuera de la medición.